viernes, 26 de marzo de 2010

A vosotros y la lectura.


Hoy, en el día de la presentación de mi novela "Los Inocentes Hijos de Dios" quiero dedicar este pequeño poema a los que, hoy en día, pierden el tiempo en juegos virtuales mientras desperdician el placer de tener un libro en la mano y sumergirse en el mundo, algunas veces también fantástico, cultural e instructivo como es la lectura.

¡Prestadme atención!
A vosotros que vivís apoderados del mundo moderno 
de palabras vacías no os quiero llenar.
pues quiero que perdáis el tiempo en tan diferente ocasión
como es una buena y efímera lectura para recapacitar. 
¡Breve, eso sí! Para que no moleste a vuestro yo interno 
pues nada más pretendo, que el marear, hastiar o empalagar 
o aún más, el de aburrir con mí única honesta pretensión,  
la de divertir, como lo consiguen esos virtuales juegos de acción, 
y de entretenimiento en los que sólo basta el jugar 
pulsando un triste, inhumano y helado botón. 
Mis amigos neófitos, unidos a esta única causa: 
leer  y activar las mentes para visualizar. 
¿Tiempo no tenéis para perder en la lectura? 
Os sobra la ocasión y os falta la decisión 
Incultos, golfos y…. por qué no, pícaros villanos sois que, 
si de otra cosa os hablase, 
del sexo, sin entrar en mucha reflexión, 
vuestra rápida tarea se convertiría 
la de leer este documento como si de vuestra última misión se tratase 
para, como locos, observar su contenido y participar en la virtual orgía 
para después ir, de aquí para allá, despotricando de ese “coño” salvaje
que habrías visto en esta entrada mía.
Lo siento, pero no ha sido así. Lectura es y letras han sido 
las que en un rato os han llevado hasta el olvido
y os han hecho permanecer atendiendo este mensaje
que con poco cosa y sin ninguna imagen
os ha servido para que el tiempo igual os pase.

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